Tuesday, October 28, 2014

Más cubanos a morir en África


 

Quiero expresar respetuosamente mi más sentido pésame a los familiares y amigos de Jorge Juan Guerra Rodríguez, el primer fallecido en África del contingente cubano enviado a combatir el ébola.    Hasta el momento se ha producido 450 contagios en el personal médico que combate esta enfermedad y de ellos 244 han muerto; los profesionales cubanos se incorporaron a la región en este mes de Octubre y ya están en ese continente aproximadamente unos doscientos cubanos.

Oficialmente se ha dicho que el médico murió de paludismo y no de ébola, pero como el régimen cubano se caracteriza por mentir ponemos sobre esa declaración un gran signo de interrogación, sobre todo cuando se describe el cuadro diarreico del fallecido. De todas maneras, este es el primero de los muchos que lamentablemente le seguirán.

Lo cierto es que hacen falta profesionales médicos para enfrentar la enfermedad donde está golpeando más fuerte, no se logra un combate sin soldados en el campo de batalla. De no controlarse la epidemia en África y de extenderse el virus a otras regiones, todo el planeta pudiera enfrentar un reto de grandes proporciones.

El gobierno cubano que tanto ha cacareado sobre el ser una potencia médica tuvo que dar la cara, su argumento político le pasó la cuenta. Así las cosas,  el personal médico tendrá que ir entre consignas revolucionarias, obligatoriedad para no enfrentar otras represalias negativas en sus puestos, y los sueños por obtener un respiro en las finanzas personales. De ellos al menos la mitad no regresará con vida a la isla de acuerdo a las estadísticas hasta el momento.

Esta agresiva enfermedad del tercer mundo sólo se puede curar con los recursos del primero. El personal médico de los Estados Unidos que se ha contagiado ha sido trasladado con máxima seguridad a instituciones en los Estados Unidos y hasta el momento todos se han salvado, la enfermera española que se contagió también se salvo. Esa no es la realidad para el personal médico cubano porque Cuba no tiene los recursos para cuidar de ellos en Cuba, ni puede arriesgarse a una epidemia en la isla a la que no puede controlar (ni siguiera ha podido controlar el cólera)

¿Por qué el personal médico cubano tiene que poner en riesgo sus vidas cuando no se hace nada por salvaguardar la de ellos? Tiene que ir para cumplir los objetivos políticos de un gobierno que en nada valora su existencia. Afortunadamente los americanos están poniendo millones de dólares en recursos para enfrentar esta batalla y esos medios ayudarán a los médicos cubanos en África.

  Al redactar este texto,  se está comentado sobre la existencia de unidades para recibir infectados procedentes de otros países, pero esa alternativa está ya enfrentando la resistencia de los americanos que no están de acuerdo en arriesgar la vida de los ciudadanos de este país con enfermos de otras nacionalidades.

Este es el momento donde todos los que tienen recursos en el mundo deben decir sí, y también es el momento donde con mucha valentía personal algunos profesionales tendrán que tomar la decisión de decir no. De no existir condiciones para salvaguardar la vida de las personas, no puede obligarse a que las mismas pongan en juego su existencia.

 ¡Qué Dios bendiga a todos los que están combatiendo la epidemia y los que están donando recursos para su control!

Estela Teresita Delgado

 

Sunday, August 10, 2014

Experiencias y despedidas en el verano 2014


Amigos, muchos de mis contactos en las redes sociales me han pedido que vuelva a escribir y a estar activa en las redes. Les agradezco infinitamente su cariño, y créanme que esas no son sólo palabras, son expresión de un sentimiento. Por eso les actualizo de cómo ha ido mi vida en las últimas semanas.

Este verano del 2014 ha traído ha mi vida muchos cambios y retos. Ha sido todo tan intenso, o he sido yo tan lenta, que llevo prácticamente dos meses alejada de las redes sociales y del mundo. Tuve una experiencia similar hace diecisiete años, y me tomó todo un mes de vacaciones y licencia para tomar la profunda decisión de emigrar. Una vez más me tomo el tiempo de respirar un poco para ver dónde me encuentro y hacia dónde ir.

Mi experiencia con la radio por medio del programa “El cafecito cubano” fue muy agradable y enriquecedora, pero ese proyecto ha quedado finalizado por el cambio de administración en la emisora. También ha terminado mi colaboración con el periódico local “Imagen Semanal”, y con ello  ha desaparecido mi presencia en los medios de prensa en el suroeste de la Florida. Mi proyección desde el punto de vista de la comunicación va a cambiar totalmente y en eso he estado cavilando.

El Señor en su inmensa sabiduría me ha llenado el verano con un soplo de aire fresco: mis sobrinos. He podido compartir con dos de mis sobrinos más pequeños que viven en Kentucky, los que me han tenido en jaque y me han obligado a seguir adelante y poner al mal tiempo buena cara.

Desde el punto de vista de la salud el embate ha sido algo más fuerte porque me han fallado habilidades que daba por sentado, específicamente el poder caminar adecuadamente. Los dolores en los pies requieren que les dedique atención, y esa será una de las prioridades en la próxima etapa.

Desde el punto de vista financiero me he sentido en una esquina del cuadrilátero recibiendo golpes de todos los colores he intensidades. En ese combate he tenido dos ayudas increíbles: la de mi fe en Dios y el apoyo de mis amigos. Gracias a los que me han ayudado para salir de la esquina y poder dar batalla. Mi agradecimiento es eterno y es un compromiso para triunfar.

A todos gracias. Estoy de vuelta.

Estela Teresita

Sunday, June 22, 2014

El verdadero poder es el servicio


El día de ayer fue realmente gozoso porque recibí un gran regalo: el privilegio de participar en un taller con el título arriba expuesto. Este intenso y emotivo taller fue presentado magistralmente por el sacerdote Juan Carlos Paguaga, a partir del texto de un libro con ese título que recoge varias homilías del entonces cardenal Jorge Bergoglio.

Fueron muchos los mensajes motivadores y las enseñanzas, pero me quiero referir en esta ocasión a la observación de Maricela, una de las asistentes, sobre el llamado del papa Francisco en Lampedusa. En esa oportunidad Francisco nos hizo un llamado a recuperar la sensibilidad.

Lampedusa es la isla más al sur del estado italiano, y se encuentra sólo a 113 kilómetros, unas 70 millas, de Túnez. La isla es pequeña, tiene solo unos 20.2 kilómetros cuadrados (7.8 millas cuadradas) y cuenta con unos 4,500 habitantes.

La isa es el punto por donde llegan gran cantidad de inmigrantes indocumentados procedentes de África fundamentalmente. Se calcula que en los últimos 20 años han perdido la vida 25,000 desesperados que tratan de llegar a Italia en embarcaciones precarias.

Este fue el primer viaje del pontificado de Francisco. A pesar de no estar planificado este viaje, él quiso ir allí a orar y llorar por los inmigrantes que han muerto huyendo de la pobreza, del hambre, de las guerras y de la persecución, el drama con el que nos hemos acostumbrado a convivir. El viaje del papa se realizó al quedar impactado por un naufragio en la isla, en el que los inmigrantes murieron cuando con desespero  intentaron salvarse agarrándose a una red para pescar atunes.

El llamado a la sensibilidad fue impactante, pues además el padre Paguaga acompañó el mensaje con una diapositiva donde se mostraba una frase de Martin Luther King en 1965 “Lo preocupante no es la perversidad de los malvados sino la indiferencia de los buenos”   Como colofón en la noche vi una película sobre la vida de la madre Teresa de Calcuta en EWTN, y en uno de los discursos dijo:”… debemos defender a nuestros niños de la indiferencia”

He continuado pensando sobre este mensaje. Nuestra capacidad de ser sensibles nos hace más humanos, y por lo tanto más divinos. No creo que un tigre se pase la noche llorando por el conejito que se comió, posiblemente duerma mejor por tener la barriga llena. Pero uno ser humano normal siente remordimientos por haber actuado mal sobre otro ser humano, es lo normal, y también se lamenta el mal que sufre un hermano.

Un gesto de sensibilidad abre una avenida en dos direcciones. La persona que está sufriendo la tragedia siente confianza de apoyarse en aquel es capaz de comprender su dolor, y por lo tanto se abre a recibir ayuda; y el que es capaz de sensibilizarse puede crecer en el espíritu y lograr grandes cosas.

Tal vez este mensaje me llegó tanto porque los cayos de la Florida son el Lampedusa cubano, algún día tal vez pueda conocerse cuantos cubanos han perdido la vida en el estrecho de la Florida. Y en ocasiones parece que nos hemos acostumbrado a la tragedia, y en ocasiones nos es más fácil el no intentar comprender las dimensiones del dolor, tal vez inmersos en el dolor propio. Esa es la clave de la inmovilidad en la actualidad.

Doy gracias a Dios por este profundo taller, y rezo porque la sensibilidad triunfe y la indiferencia cese, porque eso será una muestra de lo que va avanzando el amor. Y el amor es  el ingrediente indispensable para una mejor humanidad y una nueva Cuba.

Estela Teresita Delgado

Tuesday, May 27, 2014

Un tema de cegatos


En ocasiones rechazamos lo evidente por el miedo al cambio, y existen realidades muy difíciles de aceptar. Es increíblemente difícil aceptar que uno ha vivido una vida equivocada, sobre todo cuando queda poco tiempo para rectificar.

También es un hecho que la imparcialidad prácticamente no existe, a no ser que uno se limite a confeccionar una lista de hechos concretos; pero incluso entonces es posible que elijamos los hechos que nos convienen para reafirmar lo que queremos. Entonces, es lógico poner en dudas qué es lo cierto.

Tratando de hacer un análisis con objetividad estaba recordando una frase impresionante de Fidel Castro.  Ya habían pasado muchos años desde su llegada al poder, y entre otros habían pasado los años de La Liberación, La Planificación, la Organización, de la Agricultura, Del Esfuerzo Decisivo, de la Emulación Socialista y  de la Institucionalización.

Ya había quedado atrás Camarioca, el Mariel y el inicio de los viajes de la comunidad exiliada. También era ya historia la autorización del mercado campesino, la operación “maceta” para quitarles a los campesinos lo que habían ganado, y la eliminación del mercado campesino.

En aquella oportunidad, a finales del año 1986 Fidel Castro declaró ante el llamado “parlamento” cubano: “Ahora sí vamos a construir el socialismo”

Yo estaba joven aún y creía sinceramente en los principios que me habían educado, pero no pude evitar preguntarme: ¿y qué hemos estado haciendo todos estos años?

Muchos años han transcurrido desde entonces. Vino la crisis de los balseros, y el retorno del mercado campesino y los intermediarios, y la autorización de algunos trabajos por cuenta propia, y la vuelta atrás de muchas de las medidas que antes se habían defendido como lo justas.

En el 2010 el Sr. Raúl Castro también ante el “parlamento” expresó: “entre los muchos errores que hemos cometido, el más importante  era creer que alguien sabía de socialismo, o  que alguien sabía de cómo se construye el socialismo", y a continuación dijo que el socialismo es  "un trayecto hacia lo ignoto, hacia lo desconocido"

Eso no lo dicen los medios “enemigos”, esas palabras han salido de sus labios. En la concreta no saben lo que hacen, mucho menos saben para dónde van y durante más de cincuenta y cinco años han estado inventando con la vida de los cubanos. Hace muchos años ya se había hablado sobre el tema: “Dejadlos; son ciegos, guías de ciegos; y si un ciego guía a otro ciego, caerán ambos en el hoyo” (Mateo 15:14)

Yo creo que ellos sí saben lo que quieren: necesitan mantener el dominio sobre la población para seguir disfrutando de sus privilegios. Sin embargo, su camino hace mucho tiempo no es el camino que les conviene a los cubanos. Su propuesta no es la mejor opción para los que todavía podemos hacer algo por nosotros mismos, ni a los jóvenes ni a los niños de Cuba.  La decisión correcta es evidente, sólo hay que ver “cómo ponerle el cascabel al gato”

Estela T. Delgado

Monday, May 26, 2014

La nueva isla: Milton Snavely Hershey y Cojímar

La nueva isla: Milton Snavely Hershey y Cojímar: Páginas de Cojímar Con frecuencia las miradas inteligentes   logran captar el valor de un lugar, y pueden ver lo   que para otros ...

Sunday, May 25, 2014

Milton Snavely Hershey y Cojímar


Páginas de Cojímar


Con frecuencia las miradas inteligentes  logran captar el valor de un lugar, y pueden ver lo  que para otros pasa inadvertido.  Eso le ocurrió a Milton Hershey cuando visitó Cuba, lo que hizo por primera vez en el mes de enero de 1916, fue lo que se dice, un amor a primera vista.

Veamos un poco de la historia personal de este hombre. Nació el 13 de Septiembre de 1857 en Pennsylvania. Sus padres se separaron cuando él tenía unos diez años de edad aproximadamente, tal vez eso influyó en que dejara la escuela a muy temprana edad y comenzó a trabajar a la edad de 14 años como aprendiz en una fábrica de caramelos. Pidió su primer dinero prestado cuatro años más tarde para abrir su primera tienda de confituras.

Ese fue sólo el comienzo de múltiples intentos de montar una empresa propia. En muchas oportunidades fracasó, pero se levantó y lo intentó nuevamente. Cuentan que cuando montó su fábrica en Lancaster, llegó el momento de pagar su préstamo y no podía hacerlo. Fue al banco y les dijo que no podía y que necesitaba más dinero. Invitó al funcionario del banco a su fábrica y este decidió confiar en él y puso su nombre como garante de un segundo préstamos. Cuatro años más tarde era uno de los empresarios más importantes de Lancaster.

Un aspecto muy importante de su obra fue su labor filantrópica.  En los lugares donde montaba sus fábricas construía escuelas, parques, iglesias, instalaciones  recreativas e incluso servicio de transporte. Trabajó prácticamente hasta el final de sus días, y se ponía a trabajar a la par de sus empleados.

Hershey no tuvo hijos propios, pero hizo mucho por los niños pobres. Cuando murió su esposa no se volvió a casar, viajaba con su fotografía adonde quiera que fuera.

Al llegar a Cuba  Hershey compró 150,000 metros cuadrados de terrenos en Cojímar y solicitó el servicio para establecer un ferrocarril de Casablanca a Cojímar. En 22 de febrero de 1923 comenzó el servicio del tren eléctrico entre esas dos localidades, y proveía 36 viajes diarios.

Hershey también  compró centrales azucareros existentes en varias localidades para construir nuevos y ya en 1920 comenzó a funcionar el Central Hershey. Allí construyó un pueblo modelo, con gran cantidad de servicios sociales para sus habitantes. El también construyó el ferrocarril que unía el Central con Casablanca, desde donde el azúcar se exportaba a los Estados Unidos. Construyó en otras localidades muchas escuelas para los niños pobres, viviendas para sus trabajadores y muchas instalaciones sociales.

Al otorgársele la Gran Cruz de la Orden Carlos Manuel de Céspedes el presidente Machado dijo: “Concedemos esta orden cuando va acompañada con parte de nuestra alma y nuestra admiración”

Las propiedades del conglomerado de Hershey, que incluía centrales, campos de henequén, fábricas y otros bienes fueron vendidas en 1946 a la Cuban Atlantic Sugar Company.




Saturday, May 24, 2014

Un rey en Cojímar



El pueblo de Cojímar es acogedor, tranquilo, suave como la brisa que recibe del mar, fresco como el aire que hace mover las hojas de los árboles, alegre como el color de las aguas que lo bañan, y se encuentra localizado a muy pocos kilómetros de La Habana.

            Todo lo anterior ha  provocado que por lo general casi nadie se mude de Cojímar por deseo propio, y además  muchas personas procedentes de otras partes del país y del mundo han decidido refugiarse en Cojímar.

Una de esas personas famosas fue el Sr. Ignacio Torres Adalid, conocido como el Rey del Maguey. Don Ignacio llegó a La Habana el 31 de julio del 1914 en un vapor procedente de Cayo Hueso. Muchos de los mexicanos que partieron al exilio luego de la revolución en ese país se quedaron en La Habana o estuvieron en tránsito en su camino a Europa. Don Ignacio optó por Cojímar, específicamente por el hotel Campoamor.

El hotel se encuentra en lo alto de una colina, y la vista que tiene de la playa, la ensenada del pueblo y los barcos que entran a la bahía es realmente privilegiada. Su construcción elegante y distinguida lo hacía aparecer como un castillo encantado, tal vez por eso era el destino preferido para las lunas de miel en aquellos tiempos.

Don Ignacio fue uno de los hombres de negocios más distinguidos de México. El modificó las maquinarias para la producción del pulque y construyó el ferrocarril de Decauville impulsado por una locomotora a vapor. Su labor de beneficencia y ayuda a los más necesitados también fue destacada.

Se dice que le llamaba a sus matas de maguey sus vacas verdes. Cuidaba tanto de sus plantas que se dice que cuando una estaba lastimada les hablaba y las acariciaba como si fuera un animalito o una persona.

El pulque es una bebida consumida en México mucho antes de la llegada de los españoles. Esta bebida alcohólica se obtiene de la fermentación del jugo aguamiel que se saca del agave o maguey.

Al caer el gobierno de Porfirio Díaz muchos haciendas fueron  ocupadas, y Don Ignacio, que había estado cercano al gobierno se vio afectado con la revolución. Cuando llegó a Cojímar había perdido a sus hermanos, a su esposa, estaba en edad avanzada y lidiaba con algunas dolencias que le habían quedado por haber estado enfermo de poliomielitis. Cojímar fue una caricia para el final de sus días.

Don Ignacio murió en el hotel Campoamor en el año 1915.